ruidos

domingo, 28-02-2010

Madrugar en domingo es una oportunidad para que el oído disfrute de los sonidos que el resto de la semana no puede percibir. Hoy, el viento sopla suave con esporádicas ráfagas algo más intensas que mueven las copas de los arboles urbanos aun por despertar. Pruebas a no encender la radio durante un rato para regocijarte de estas voces que no siempre observas y para no rendirte, enseguida, al ruido que un poco más tarde se impondrá aun sin desearlo. Es la ciudad, y en ella todo pasa desapercibido doblegado a la abundancia de tantas cosas que suceden incluso cuando todo parece estar sosegado. Un gorrión, que ha construido su nido muy cerca de tu balcón, grita armonioso, probablemente, en su intento de enamorar a una hembra que está cerca. Los escuchas perfecta y nítidamente. Sus silbos, te recuerdan al que algunos hombres dedicaban a algunas mujeres cuando silbar no era perjudicial para la salud ni para la moral. Mientras silban, vuelan o brincan, persiguiendo a una hembra que, mientras finge ignorarlo, se decide entre ceder al cortejo o rechazarlo si no le parece atractivo. Estamos, aunque no lo parezca,  en primavera, y se alegra hasta el macho gorrión porque es tiempo de exhibir su plumaje que luce más intenso que nunca, como recién salido de la lavandería para estar perfectamente esplendido ante su hembra preferida. Y se alegra la hembra gorrión porque podrá deleitarse de varias ofrendas que el esforzado macho le ofrece para que pueda construir su nido y al fin, agitar sus alas a placer mientras copulan unidos.

Empieza a escucharse algún coche madrugador que se dispone a buscar una gasolinera libre de las largas esperas que ayer digería cuando todo un mundo parecía querer repostar a la misma hora y en el mismo sentido de la marcha. También percibes el sonido corto y perezoso de la paloma que va despertando lenta a este día tan extrañamente silencioso. Ella, aun no ha aprendido a distinguir que cada siete días, uno, despierta mucho más apacible.

Ni un solo ruido arriba ni debajo de donde estas. No han despertado tus vecinos ni los vecinos de ellos, y si lo han hecho, ha sido sigilosamente, como tú, para no importunar al silencio que esta mañana, es casi majestad.
El domingo, es un día perfecto para dormir y perfecto para no hacerlo. Los planes que no se han hecho no aparecerán más tarde delirantes e inconmensurables como si fuera lunes, martes o miércoles…Es casi primavera y todo se prepara para exhibir el esfuerzo invernal y dar rienda suelta a las más sublimes eufonías aunque sea en el más escrupuloso silencio. . .




Entrevista a Jonathan Tepper

Tepper, es licenciado en Historia Económica por la universidad de Oxford y es socio y analista de la firma británica de análisis financieros Variant Perception, que ha elaborado uno de los informes más críticos sobre la situación de los bancos españoles y sobre la dimensión de la burbuja inmobiliaria, en los que afirma sobre la situación económica española: "los inversores deben estar fumando crac si piensan que los bancos españoles estan entre los más fuertes de Europa"´.

opinión políticamente incorrecta



Empiezo a estar hasta el moño de los agricultores (pagesos en mi idioma). Durante bastantes años, una responsabilidad me hizo estar cerca de sus lamentos y reivindicaciones. Estaba en mercabarna y aunque es tiempo pasado, allí, no fue el mejor. Eran, otros tiempos y su labor dura y cualquier trabajo al lado del suyo, me parecía flaco. Del mercado poco que contar. El mismo Maragall, (soltándome una descomunal etiquetada) comentó una vez: en Mercabarna, hay mucha pasta. En Mercabarna, hay dinero que corre, que se gana y que se pierde y más de cinco mil personas trabajando, están los mayoristas de frutas y verduras, de carnes, de pescado, y el mercado de flores. Tuve la oportunidad durante tantos años, de dormir poco y escuchar mucho, de conocer a gente que trabajaba para vivir, y a personas que vivían para trabajar. También conocí a vividores, tramposos, avariciosos, y a gente humilde y honrada. Conocí a muchos agricultores, en l’Arboç, en Villafranca, en Callosa, en el Ejido, en Tudela, en Motril, en bonitas localidades de Extremadura, como Cabezuela del Valle. También pude visitar grandes plantaciones de agricultores exportadores de pimientos verdes, rojos y amarillos, de saber de donde procedía la dulce uva moscatel cuando fui a la zona de Vinalopó y aunque de visita, conocí a los dueños que estaban detrás de tanto trabajo, ambición y constancia. En mercabarna, pude comprobar como muchos intermediarios crecían sin mesura y otros, se iban a la ruina, por falta de una solida financiación, por falta de su mala cabeza, o también, por culpa de la gran competitividad que se instaló a partir del 2000, más o menos. Algunos siguen viviendo de serlo, y muchos ya no existen porque no resistieron la presión delirante que era vender a diario sin saber a qué precio, o la económica. No conocí, sin embargo, en 17 años, a ningún agricultor en la miseria. De la información que algunos de ellos daban, sé que muchos han estado bastantes años gozando de la subvención que el gobierno, a través de las SEPIDES, o lo que fuera,  les ha dado anualmente para plantar chopos donde habían cebollas o cereales donde habían alcachofas. Algunos, dicho por ellos mismos, de esta subvención, cubrían todos los gastos del año de cultivar otras de sus tierras y parecían más que satisfechos. Otros, tenían a sus hijos en el paro cuando en realidad trabajaban para y con ellos. Llevo dos años, escuchando sus protestas, sus manifestaciones y sus bravuconadas y entre otras cosas, sugieren que siga siendo el Estado quien les financie sus costos y que sea el gobierno quien regule los márgenes que según ellos, se llevan algunos intermediarios.


No me refiero al humilde agricultor que tiene dos vacas y un terreno para plantar lo que come su familia y amigos, hablo del agricultor que vive y ha vivido de serlo, y a estos, no les gusta estar en crisis porque nunca o casi nunca la han sufrido. Viven en grandes casas, tienen buenos coches además de sus tractores y sus hijos, algunos, no saben ni lo que es ir en metro, pero, si saben manejar un Audi o ir a estudiar tres años en Londres. Su trabajo, sigue pareciéndome importante, imprescindible y honorable, pero su lloro me parece cansino y desmesurado. Propio, de quien nunca ha salido del terreno, ni sabido que significa estar realmente en un aprieto económico. Desde que la UE ha cerrado el grifo a España, suenan sus quejíos de nuevo y sonarán, y la culpa, es de unos intermediarios que siempre han estado. Y la consecuencia, es que mucha gente desinformada, que considera que el clima solo afecta a ellos para salir el fin de semana, y siempre solidaria, a la que no le parece un escándalo pagar en un restaurante 10 euros por unas alcachofas asadas y carísimo 2,50 por un kg en la tienda, los apoya. Cuando algunos de estos intermediarios cierren sus garitos y sus trabajadores se queden sin empleo, ¿Los acogerán ustedes en su masía o hacienda?

elecciones

10-02-2010


Y ya cediendo el día a la noche, destaca otra entrevista que mañana, indudablemente, estará en todos los medios. Maragall, Ernest, ha dicho que la sociedad catalana está fatigada y no ha asimilado un gobierno de minorías. Es muy posible que no vuelva a dar confianza a este gobierno.- dice-

Por otro lado, le gustaría que el voto no se dispersara en los partidos minoritarios e invita a los votantes a ser firmes y a votar pragmatismo. Las réplicas a sus comentarios, han sido rápidas y bastantes. Una, la de Joan Herrera, que supone que si algo no ha entendido el elector, son las políticas de progresismo que no se han tomado (…) Soñar sigue siendo gratis y sacar conclusiones, sigue estando de rebajas. Fiarse de la escasa memoria, como recurso cuando te explico esto o lo otro, es desaconsejable, como lo es, al ir de excursión, fiarse más de una buenas botas que de una cantimplora llena de agua. Maragall, elige la cantimplora porque sabe que siempre puede pararse a reposar sus consumidos pies, pero, nadie puede asegurarle agua en mitad de la densidad de un bosque. Los dos elementos son útiles, pero hay uno indispensable.

Parece que ha llegado el momento de los electores, aunque sea para no elegir a nadie. Cada cual sabrá por qué lo hace. Pero, si eliges, que no sea únicamente una elección ceñida a tu propio interés, olvidándote de lo que tu interés ha perjudicado a los intereses de otros. Has, o tuvieras que elegir escuchando a tu sentido común que advierte, muchas veces, que haces bien y que haces mal. Tu interés, por muy humano que sea, nunca estará muy lejos de intereses ajenos, aunque de juzgarlo así, cualquier interés quedará expuesto al olvido, a ser manipulado y a ser concebido como interesado. Se extiende una nueva era, la que globaliza conciernas y hace restituir ideas, la que ofrece garantías para evitar un efecto dominó en dirección opuesta, y ante tanta confabulación de intenciones, está tu lacónico voto. Voto que será utilizado cuatro años más para construir o destruir, para desplegarte ligeramente o para encogerte un poco más . Elige lo que tu sentido común te insinúe, y no atiendas a tus emociones porque, esto, no es una novela de Nora Roberts. Tienes ante ti un paisaje en el que hay unas buenas botas de frio, una cantimplora llena de agua y la posibilidad de no moverte de casa. Solo puedes escoger una de las tres cosas. Es tiempo de fatigas, y también de regateos.

personas

10-02-2010

Escucho a Josep Mª Ballarín en una entrevista, el mosén catalán de 90 años que ha sobrevivido a distintas directrices políticas y como explica, nacido en tres ocasiones. Es, dice el entrevistador, un mosén radical. Aunque yo no lo opino radical, más bien lo veo como un hombre riguroso con la realidad, libre de pensamiento y franco con los que le escuchan o leen. Dice, que es un fracasado porque nunca ha tenido la oportunidad de subir en rango y que su carnet es el de un loco no peligroso que vive en paz y tranquilidad. Su padre, era independentista, su madre de derechas y él, de las personas. Se le conoce públicamente como, mossén Tronxo, el título del libro del que es autor.



DICE:

- Comparados con Nietzsche, Camus o Sartre, hoy, todos parecen “carellots” (tronchos).

- Es más pecado que un cardenal tolere la mentira y permita que se divulgue que se acueste con una señora. Lo segundo, es una debilidad, lo primero es mala leche. Uno pecado es perdonable, el otro no.

- La izquierda española es tan anti-catalana como la derecha. Solo que se expresa utilizando vaselina.

- Si Laporta se hace presidente, yo, hasta iría a mear al Pati dels trongers (patio de los naranjos), aunque si me hace caso, que no se meta en política porque es demasiado buena persona.

- Si hay que sacrificar al partido por Catalunya, ningún político tendría que dudarlo.



Se considera muy amigo de sus amigos y para él, lo son tres personas públicas de muy distintas tendencias y maneras desde que las ha conocido bien: Laporta, Pujol y Maragall. Desde la radio, reivindica al gobierno de Montilla, únicamente a Gòssol, el pueblo donde vive y ha vivido y solicita que no se olvide nadie que sigue existiendo en el mapa.

Pasó seis años en cama por culpa de una tuberculosis y esto le permitió leer con tranquilidad La Divina Comedia y otros tesoros literarios que lo han marcado, comenta.

Venía a hablar de, “Què pensa Josep Maria Ballarín”, (Qué piensa J.M. Ballarín ) el libro que Mònica Fulquet ha escrito después de sus conversaciones con él y la colaboración de Pujol, Laporta y Maragall, aunque ha acabado hablando de política, de políticos, del actual Papa, de las miserias de Lluís Companys y Tarradellas, y mucho, de Gòssol .



Cauces de guerra

25.01.2010


Todo esto viene a cuento de un documental que vi, sobre testimonios de supervivientes de la guerra civil, y me ha arrastrado a conversaciones pasadas, que pretendían modelar aquel tiempo y enunciarse en el presente. La conclusión general, es para ellos, clara : Aquello fue una prueba, con nosotros de cobayas, de algo que no ha de volver a suceder.


Los escuchabas en sus tertulias, atenta, sin entender muchas cosas pero intentándolo. Contaban su pasado, y disfrutaban de su presente, casi siempre, sin inmiscuirse en la vida de sus hijos, de sus hermanos o amigos. Simplemente, eran, en el tiempo que habían hallado de más. A veces, alguno, expresaba que bajo la dictadura no habían vivido tan mal, y tú, no entendías el porqué de tal desbarro. En ocasiones, abrías evidencias para expresar lo equivocados que estaban. ¿Y los crímenes, y la falta de oportunidades, vuestra parvedad y nuestro futuro? No recuerdas que nadie rebatiera tus argumentos, sin embargo, sí te acuerdas de sus indulgentes miradas hacia estos.

Hablas, de gente solícita a la que solo le hace falta tener un trabajo para poder ocuparse. De gente sencilla, y la gente sencilla, entonces, estaba entregada a su familia y a su quehacer. Te refieres a personas humildes que con mucho esfuerzo, por fin, llegaban a la vejez sin información, sin estudios y sin rencor, habiendo sobrevivido a una guerra en la que, en un bando o en otro, tuvieron la obligación de resistir. Unos, con más fortaleza, otros, con peores recuerdos y menos disculpas, todos, en el fondo, celebraban vivir en paz. A su manera, como si fuera ayer, vertían serenamente sus frustraciones en lo que, entonces, entendías como batallitas y, ahora, pagarías por volver a escuchar. Eran, gente físicamente fuerte porque pasaron hambre y miseria, y eran forzosamente escépticos porque pasaron recelo y miedo. Final y decididamente, eran gente feliz porque todo lo que ahora disfrutaban lo juzgaban como un regalo tras haberse redimido de distintas ofensivas libradas desde tierra, mar y aire. Lo que más necesitaban era un respiro, lo que más les urgía era olvidarse del Ebro y de Cabra, de los Fiat y los Chutos, y lo que menos solicitaban era volver a empezar. Habían enterrado a familia o amigos, levantado su casa y derribado los excesos, se habían sostenido en su energía y desperdiciado en sus utopías. ¿Qué les ibas a contar que no supieran? Las habían visto de todos los colores y dimensiones, tu discurso, lo habían escuchado muchos años antes que tú lo soltaras cegada por la ignorancia de no haber conocido jamás la dimensión real de lo que constituye la escasez y el malestar.

A menudo, piensas en como seria hoy su mirar, si la naturaleza, magna, pero, más implacable que un proyectil, no les hubiera retirado definitivamente. Te cuestionas si aquella gente, de inundas tertulias y pocas ligerezas, que por asimilar, hasta habían asimilado a un tirano, habrían sido capaces de conectar en una sociedad que todo lo pretende y nada soporta, que vive en democracia, sin suspicacia ni apetito, y con más intereses que agallas, y dudas si la juzgarían, en sus tertulias o en su mirada, como buen puntal de lo que jamás debería volver a ocurrir.






El gran golpe

Barcelona, 15-01-2010


After the sunset, traducido literalmente significa, después de la puesta de sol, pero, la traducción conocida de la película es, el gran golpe . No solo es el título de una película, si no que su significado, es una metáfora de vida. En el fondo, todos hemos deseado una vez en la vida, al menos, un cambio casual y radical que nos aleje de las miserias emocionales o económicas. Quizá no todos, pero muchos podemos entender que es pasar por una fase en la que nada de lo pasado y presente parece compensar y se abren enfrente, un sinfín de posibilidades que aunque distorsionadas, algunas, se presentan como posibles.

La capacidad de imaginación que tenemos los humanos, nos aleja del mundo animal hasta que la ciencia no confirme lo contrario, pero, no el sentido común. Algunas ideas, las iniciamos por altruismo o interés e invertimos mucha voluntad aunque, a la larga, evolucionan en un simple intento. Algunas, son buenas ideas, el viento las empuja a favor y hasta pueden favorecer a la sociedad en algún aspecto y, otras, se excusan bajo cualquier pretexto cuando son, en realidad, una sarta de absurdos bien argumentados, sin más.

Las SGAE, pretenden que, After the sunset, todo siga funcionando por el simple hecho de que un día funcionó. No se conforman en que rindiera una vez, dos, o tres, quieren dilatar el beneficio para siempre. No me parece desatinada su idea, solo que no es novedosa, justa, ni lógica. En caso de serlo, también sería lógico que un medico que salva la vida a un paciente, cobre un plus toda su vida por ello; o que un prestigioso arquitecto se beneficie de un canon impuesto a todos los que, de por vida, vivirán en aquel inmueble; o que un cocinero reclame un gravamen porque sus recetas son utilizadas en miles de hogares, y lo sería, incluso, que un profesor nos solicite para siempre alguna carga porque alguna de sus enseñanzas las seguimos cultivando.

Vivir de la renta, es vivir del esfuerzo que una vez funcionó sin más esfuerzo que el que genera lo conseguido. El esfuerzo es loable, la propiedad, respetable, la pretensión de mecerse en una y otra eternamente, es lamentable. Y que esto, sea un tributo legislado nos indica que estamos ante un tejido compuesto de astucia y pereza, y nos señala el camino hacia el gran golpe. Un golpe unitariamente asumido, arbitrariamente vigente, y en ocasiones, posible.

Jugar

Barcelona, 14-01-2010


Abres el periódico, enciendes la radio o prestas atención a la pantalla del televisor. Cualquiera de los tres, viene con importe añadido e imbuye a perderte en adversidades y a otras extrañezas que oíste ayer de refilón, antes, o son acontecimiento del día. Unas, son desdichas, otras, desaciertos, opiniones o maquinaciones, y todas tendrán algún coste que un momento u otro tendrás que saldar.

Entre medio de tanto revés y asombro, se funden cuestiones varias. Una, es el toque de alerta que la señora Merckel dirigió a Zapatero en Europa: Aquí, seriedad, eh. Y para demostrarlo, Hereu, anuncia un plan de alta cota dejando de lado las deterioradas aceras que siguen a ras de suelo, sin encomendarse al COI, a la Moreneta, ni casi a nadie, justo tras la subida de tarifas del metro y todo lo demás.

Una tragedia, una sorpresa, y un toque inoportuno y abusivo de un obispo con cara de pasar mucha hambre, dan lugar a gestos solidarios, a miles de opiniones, y a mucho más que pensar. Por un lado, las dramáticas imágenes de otra realidad, Haití. Por el otro, la candidatura de Barcelona-Pirineos, 2022. Al final, la regañina. Una, es la evidencia de que somos bastante más insignificantes de lo que nos consideramos y nos sacuden en especial, los desastres extremos. La segunda, es la evidencia de que algunos, lo examinan a última hora y mientras, lo único que les sacuden son las elecciones. La tercera, todo lo anterior reducido a un dogma.

Detrás de estas tantas opiniones, sensatas o frívolas, rendidas, o sublevadas, seguimos habiéndolos que no entendemos nada. Porque una cosa es que a algunos catalanes nos encante la nieve y alguna vez, tengamos el valor de sortear los cuatro peajes de pago que existen desde la ciudad al Cadí, para calzarnos unas oprimidas botas y acoplarlas a unos antiguos esquís que nos deslicen cuesta abajo sobre una eventual nieve sin que, por detrás, nadie nos empuje , y , otra cosa muy distinta, es que proyectemos ser la ciudad olímpica de invierno y ya estemos emprendiendo la aventura de invertir energías , recursos y fantasías en ello. Seriedad, dice la Merckel...

Y lo que menos entiendes, es que de repente, salgan miles de opiniones, entusiasmadas. Todo ello, te transporta a un espontaneo juego, y muy simple, al que alguna vez jugabas con tu padre: Mano tapa mano. En alguna ocasión, también, hacíais un pulso, en el que desde luego, él fingía rendirse, haciéndote creer eventualmente fuerte. Debe ser este recuerdo lo que a veces te hace imaginar, capaz y gallarda, para exponerte a la contra de tantas incoherencias que no comprendes ni compartes. A menudo, piensas en tu padre cuando se dejaba vencer en aquel pulso en el que tú instalabas todo el nervio y él, la utopía.

Hay que improvisar cualquier cosa para seguir siendo parte del volumen que ocupa cualquier zona. Tu padre, se erguía perdedor porque se sabía invencible a un pulso con cualquiera, y quería transmitirte aquella frágil y pasajera impresión. Jugabais, al fin y al cabo. Unos cuantos años más tarde, te sabes mucho más débil que la fuerza que transfería aquella cálida y gran mano, pero, siguen habiendo demasiadas cosas que no entiendes, e, infeliz de ti, sojuzgas con el mismo nervio cualquier reto, y piensas, que Barcelona es tu ciudad. La mejor ciudad que podría haberte tocado en suerte. No obstante, en menos de quince años, ellos, los otros o todos, la hemos exhibido al mundo y al tiempo la hemos transformado en esquiva y resentida, y sobre todo y primordial, no hemos sido capaces de nevarla, ni creo que podamos de aquí al 2013.