Sant Jordi


No sé por qué razón, tonta razón quizá, el día de Sant Jordi todos seguimos esperando algo. Puede pasar tu cumpleaños desapercibido, puede que incluso se olviden de él personas que tú nunca olvidas, pero el 23 de Abril, si nadie te regala una rosa, un libro, o no encuentras a nadie para regalárselo, puedes pensar que algo has hecho mal. Quizá solo sea cuestión de apariencias y aparentes ser insensible a estos detalles cuando no lo eres,  puede que sea porque te has vuelto transparente por aptitud y este día no sabes cómo emerger de repente,  puede que sea, simplemente, porque la sensibilidad y el orgullo,  son pésimos compañeros de ruta, o puede que se trate solo de un simple descuido en el que despunta la praxis. Sea como sea, si un hombre le  regala una rosa a una mujer en esta fecha, ella jamás lo olvidará. 

Esta canción lo explica mucho mejor que yo:

pati gòtic del Palau



Pati dels Tarongers
Pati gòtic del Palau
exposició de roses al pati gòtic
Sant Jordi matant al drac  



Captatio Benevolentiae

traducción (más o menos) :
Intentamos encajar en bonitas escenas
Con cerdo de domingo relleno de gaviotas
En grandes sobremesas donde los abuelos cantan
En noches cerca del fuego cubiertos con una manta
Se trata de ser los amables del barrio
Los que bailan y bailan hasta que los músicos paran
Aparecer orgullosos luciendo las mejores galas
En discos, con mujeres, con trabajos estables.

Y a veces lo conseguimos (o superamos)
Y a veces lo conseguimos
Y a veces una tontería de repente nos indica que lo conseguimos
Y a veces una carambola nos muestra que loconseguimos

Buscamos quedar bien en una imagen magnifica
De las que van por el mundo con gesto compacto
Afrontando la vida mirándola a la cara
Y un día felices regalando flores a la madre
Intentamos trampear para ser  dignas personas
El padre modelo que quieren las muchachas
El de la voz grave, el de la mano fuerte
Que paga el vermuth y arregla la puerta
Y más tarde cierra los ojos y siente la calma
Hay dos pajaritos haciendo piu-piu  en el árbol.
Bien dispuesto un gran epitafio
Que arranque sonrisas a todos los que pasan

Y a veces lo conseguimos
Y a veces lo conseguimos
Y a veces una tontería nos dice que lo hemos conseguido
Y a veces se nos aparece de repente la virgen y nos revela que lo conseguimos
Y a veces contra todo pronóstico un disparate confunde la sarta en lógica 
haciendo evidente que lo hemos conseguido (superado)

Al mar


Ninguna letra con sangre entra pero puede colarse por otras vías y nunca sabremos porqué ni cuando despabila el milagro. No nos hacen falta los políticos, rotundamente no. Ellos,  solo nos ofrecen una interpretación aproximada a su idea de la realidad que les proporcionan algunos expertos mercenarios de sus empresas. La realidad, sin embargo, es muy tozuda y siempre acaba emergiendo a pesar de haberla esquivado. Ni los políticos pueden prescindir de esta obstinada dama. Els Manel han irrumpido en un mundo maltratado de realidad y falto de amor propio y lo han hecho con ilusión y sin otra pretensión, imagino. Caly nos ha dedicado a los catalanes  una bella canción de este grupo que pocos entienden pero desearan comprender. De momento, les suena bien, fantásticamente bien, podría decirse. A veces, los fenómenos son tan poderosos que exceden cualquier  discurso. Entender, a veces, solo depende del amor que desprende quien se expresa.

En justa correspondencia a su detalle, ahí va otro de sus grandes temas: Al mar (y traducido)


Paris.Je t’aime moi non plus.

·         No pienses que persigo a nada ni a nadie. Más bien podría explicarse afirmando que algunos temas me persiguen a mí. Por ejemplo, Paris. Paris siempre me ha atormentado por una razón u otra. La necesidad de manifestarla y descubrirla, de imaginarla aún mejor de lo que es, tal vez. Hay muchas personas que no encuentran nada en Paris, o la concluyen demasiado grande, demasiado  profusa, demasiado cara, demasiado hostil. Paris para mí es un refugio o sería un destino claro en caso de tener que huir, o de decidir fugarme un día de locura insalvable. De hecho, ya he dispuesto algunos planes mientras soñaba en hacer planes o soñaba en diseñar algunas coreografías en las que bailo y bailan a mi antojo seres conocidos y desconocidos al ritmo de una música que no escucho pero invento. En Paris se puede escribir sin que nadie sospeche de tus hábitos, se puede pasear en soledad sin que nadie recele de tu aislamiento, se puede conversar con los hombres sin que nadie sospeche  más intención, se puede llevar el pelo a lo garçon  sin que nadie cuestione tu feminidad. Pero lo que más me gusta de Paris son sus terrazas que están en cualquier calle o esquina. Esas mesitas pequeñas y redondas, de viejo mármol cantoneado de oro metal, esas viejas sillas de mimbre  y esos toldos que las cubren del exceso de sol o de lluvia,   que configuran la diligencia de cualquier café, bistró o restaurante en las que se han sentado la resistencia, la utopía y la revolución y  siguen sentándose personas sin aspavientos, charlando, leyendo o fumando con el pretexto de tomar algo.  Me seducen esencialmente y ahora están amenazadas por una nueva aplicación de ley que argumenta que las estufas que las complementan en invierno son contaminantes. Ahora, incluso Paris quiere ser impoluta.  Une folie. Una ciudad nunca puede proyectar la  escrupulosidad. Es ridículo. Las ciudades, no solo Paris, están para librarse en ellas de lo contrario no tendrán razón de existir y serian  únicamente un severo  castigo para sus habitantes. Una ciudad  ha de proyectarse en los excesos y  si alguien pretende librarlas  del dióxido de carbono las condenará en su esencia porque no hay ciudad  atractiva sin exuberancia y consentimiento. Todos estamos condenados a aspirar a la  perfección pero precisamos un lugar para abocar nuestras maldades, antes.  En las grandes ciudades se proyectan las plétoras y a ello vamos los ávidos  y  los insatisfechos. Vamos a contaminarnos de  todo en lo que se ha colmado, y a satisfacer nuestra gula antes de expulsarla a nuestro regreso.  Una gran ciudad necesita pagar el precio de sus máximas,  si no está muerta en vida. Paris me persigue a donde quiera que me dirija, no es el humo, no es el mal vicio de fumar, no es la excusa ni es el rescate, es algo que no puedo explicar de un modo razonado porque tendría antes que desprenderme de mis absurdos planes. En parís. 




Bryan Adams y Luciano Pavarotti

Si no te sacude es que aún no te has despertado:


L'amour est un oiseau rebelle


El amor es un pájaro rebelde
Que nadie puede dominar,
y se le llama bien en vano,
Si él prefiere rechazar.
Nada ayuda, amenaza u oración,
Uno habla, otro se calla:
Y es al otro al que prefiero,
No ha dicho nada pero me gusta.
¡El amor! ¡El amor! ¡El amor! ¡El amor!
El amor es hijo de gitano,
Jamás, jamás ha conocido ley;
Si no me amas, yo te amo:
Si te amo, ¡tú ten cuidado!
            El ave a la que crees sorprender
Batió el ala y voló...
el amor está lejos, puedes esperar;
¡Ya no lo esperas y ahí está!!
Alrededor de ti, rápido, rápido,
Vino, se va, vuelve a venir...
Crees tenerlo, te evita,
Crees evitarlo, te tiene.
¡El amor! ¡El amor! ¡El amor! ¡El amor!


baile de intereses

Manera gráfica de explicar como se puede  ser (o, se ha de ser)  incoherente y estar en el poder. Fíjense en cómo se afirman los pies para no desequilibrar el cuerpo (el estatus). Una mano (cualquiera) recoge de los adoctrinados (votantes), la otra (cualquiera) lo puede hacer de donde caiga. Aunque caiga en la contradicción que les ha situado a recoger de la otra mano.

inspirado en esta noticia:

http://www.lavanguardia.es/internacional/20110304/54123344914/universidades-de-elite-britanicas-iban-a-formar-a-cachorros-de-gadafi.html

Bajas defensas

A menos energía más vulnerabilidad. Podría ser el titulo de un estudio médico pero no lo es,  es un pensamiento que acaba de surgir después de abrir el correo y no ver ninguna respuesta, ninguna observación, nade que leer. Esperabas alguna reacción de un ser querido, alguien a quien querías  antes de existir, cuando nació, y quieres hoy, mucho más después de haber nacido. Alguien  a quien acostumbras  a corregir  ortográficamente una vez al mes, poco más, o cuando se excede en alguna porfía que solo puede llevarlo a la decepción si no lo aboca  hacia  algo peor. Lo ha encajado casi bien, normalmente, pero hace dos días respondió algo así como: cometido cumplido…bla, bla, bla, i un Apa! , a modo de despedida. Este Apa, podía ser un simple hasta la próxima, o podía ser, muy fácil que lo sea, algo que en el idioma castizo se resuelve en un Con dios, o un, ¡Por la sombra! 

Hay veces que un sin-insulto, nos doblega, No hace falta un vocablo soez  para sentirnos incomodados. Un simple, Apa, donde normalmente hay un beso, o nada, significa un picadura directa al  espíritu. Y duele, evidentemente. El dolor, nada tiene que ver con el de un tobillo rebrincado que te despierta en pleno sueño. A este, lo afrentas con un Voltarén, con otro al cabo de 8 horas y lo rematas con un tercero pasadas ocho horas más.   Desaparece. Y mientras lo sufres,  sientes al mismo tiempo el reaccionar de tu cuerpo que sigue estando vivo, y anárquico a los abusos a los que le  has sometido, ¡Bien por él!

La dolencia que sientes cuando alguien suelta un Apa , donde quiere decir, fins els collons, has de someterlo a una  instintiva  deliberación, después, masajearlo con un bálsamo de comprensión  y una porción de voluntad  a la que  añades una cucharada de disquisición  para dejar clara una intención que ha sido mal descifrada, dejarlo reposar al menos unas 48 horas y esperar. Si no hay respuesta, puedes enviar todo este brebaje al garete con otro ¡Apa! O pensar en otras cuestiones más sedativas, que sin duda las hay,  mientras esperas la réplica que será la expiación categórica para  eliminar la  inflamación.
Seguro que estáis, él y tú, en un periodo de bajas defensas. Hay que examinarlo porque cuando falta energía, aumenta la vulnerabilidad y un exceso de ésta, implica que un  atrevimiento bienintencionado  se convierta en un importuno residuo, que hiere, y  acaba abocándose en el momento y lugar menos indicado. 

Quise decir lo que no sé expresar que es aquello que no digo  cuando no hay nada qué rectificar y tendría que haber dicho mucho antes de decir lo dicho. I,   Apa, res més…